Amplia protesta en Colmenar Viejo contra la planta de biogás

  • Asistencia dispar: 7.000 según la organización y 1.700 según Guardia Civil.
  • Vecinos piden transparencia, informes y consulta popular, y cuestionan ubicación y tamaño del proyecto.
  • Las empresas (PreZero y Enagás Renovable) defienden 6.200 m², sin purines, con biofiltros y hasta 99% de reducción de olores.
  • Vía legal abierta: recurso contra la utilidad pública y referencias a una guía del IDAE.

Manifestación contra planta de biogás en Colmenar Viejo

La convocatoria reunió a miles de vecinos de Colmenar Viejo y Tres Cantos para expresar su rechazo a la planta de biogás proyectada junto al vertedero municipal. Mientras la organización cifró la asistencia en unas 7.000 personas, la Guardia Civil la situó alrededor de 1.700, un baile de cifras habitual en este tipo de protestas.

En el centro del debate están la proximidad a zonas residenciales y educativas, los posibles olores y el aumento de tráfico pesado, así como el impacto sobre la calidad del aire, del agua y de los suelos. El movimiento vecinal enmarca esta oposición en una discusión más amplia en España sobre el modelo de plantas de biogás y su encaje en la economía circular.

Crónica de la protesta

La marcha, impulsada por la Plataforma Stop Biogás Colmenar–Tres Cantos (3CV), recorrió calles del casco urbano desde media mañana, con lectura de un manifiesto y apoyos de cargos locales de otras zonas donde ya operan instalaciones similares. Los asistentes corearon consignas críticas con el gobierno municipal, el emplazamiento y el volumen de la planta, poniendo el foco en los olores y la cercanía a viviendas.

Colectivos como asociaciones vecinales de ambos municipios y la Plataforma Aire Limpio Sierra Norte participaron de forma destacada. Según los convocantes, la infraestructura afectaría a una población potencial de más de 110.000 personas por su radio de influencia y el tránsito de camiones.

Lo que reivindican los vecinos

Los portavoces reclaman informes técnicos públicos, transparencia, la celebración de una consulta popular y revisar la ubicación. Defienden que el modelo de referencia en Europa prioriza plantas más pequeñas y de ámbito local, por lo que ven sobredimensionado el proyecto junto al vertedero de Colmenar Viejo.

También piden «repartir de forma justa» la gestión de residuos, recordando que el vertedero de Colmenar Viejo recibe desechos de más de 75 municipios y ha encadenado sucesivas ampliaciones. Su mensaje: la transición climática no puede hacerse a costa de la calidad de vida de los barrios próximos.

Cuestiones técnicas y la vía judicial

Miembros de la comunidad académica integrados en plataformas ciudadanas sostienen que el actual modelo de tratamiento de residuos está desfasado y concentra molestias e impactos en pocos municipios. Entre los riesgos mencionados se incluyen episodios operativos como incendios o eventos de lluvias torrenciales, además de emisiones asociadas al transporte y tratamiento.

En paralelo, varias asociaciones han llevado a los tribunales la declaración de utilidad pública de parcelas vinculadas al proyecto. La primera instancia ha admitido el procedimiento, pero el juzgado ha solicitado información adicional antes de decidir si el caso sigue adelante o se archiva, según fuentes de la Plataforma Aire Limpio.

Los opositores aluden asimismo a una guía reciente del IDAE, elaborada con la patronal del gas, de la que deducen que el diseño propuesto podría no cumplir varios criterios. Esta lectura está en discusión y forma parte del intercambio técnico entre plataformas y promotores.

La posición de las empresas promotoras

PreZero y Enagás Renovable aseguran que la planta ocupará en torno a 6.200 m², un área menor que el campo de fútbol municipal, e incorporará biofiltros y carbón activo capaces de eliminar hasta el 99% de los olores. A ello añaden un sistema de doble esclusa y depresión en la nave de descarga para evitar fugas al exterior.

Las compañías destacan que no emplearán purines durante toda la vida útil, aunque la normativa lo permita en el futuro, y que tratarán exclusivamente fracción orgánica de origen urbano e industrial, con prioridad a los residuos de Colmenar Viejo y su comarca. Según sus datos, la planta procesará unas 75.000 toneladas anuales y el biometano se inyectará en la red de gas, con una energía equivalente al consumo de casi 30.000 personas.

Tras retirar la nave de compostaje, el diseño se ha compactado y se plantea un tratamiento mediante pasteurización, lo que, según los promotores, facilitaría su integración en el entorno y reduciría molestias respecto a alternativas más extensivas.

Próximos pasos y contexto en España y Europa

La plataforma vecinal planea mantener movilizaciones y acciones informativas, mientras continúa la tramitación administrativa y judicial. El Gobierno local de Tres Cantos ha pedido revisar la ubicación, y el de Colmenar Viejo defiende que el expediente se ajustaría a la normativa, con supervisión estricta.

En el plano más amplio, en los últimos años han crecido en España las reticencias a macroplantas de biogás, mientras en varios países europeos se apuesta por instalaciones de menor escala vinculadas a residuos de proximidad. Las entidades locales piden al Ministerio para la Transición Ecológica más información y garantías para que los objetivos climáticos no comprometan el bienestar de los barrios cercanos.

El pulso en Colmenar Viejo concentra dos visiones: la de quienes temen el impacto de una planta que consideran grande y cercana, y la de las empresas que sostienen que el proyecto es compacto, tecnológicamente controlado y alineado con la economía circular. A la espera de definiciones técnicas y del recorrido judicial, la participación vecinal y la transparencia institucional marcarán los siguientes movimientos.

manifestación nacional 'Stop Biogás'
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