Ampere y Basquevolt refuerzan su apuesta por el litio metálico para el coche eléctrico

  • Ampere (Renault Group) y Basquevolt sellan un acuerdo de desarrollo conjunto para baterĂ­as de litio metálico de estado sĂłlido.
  • La tecnologĂ­a de electrolito polimĂ©rico promete más densidad energĂ©tica, menor peso y costes de producciĂłn más bajos.
  • El proyecto refuerza el ecosistema industrial vasco y europeo de baterĂ­as, con Basquevolt como socio tecnolĂłgico clave.
  • El objetivo es lograr baterĂ­as competitivas para la prĂłxima generaciĂłn de vehĂ­culos elĂ©ctricos de Renault en Europa.

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El impulso a las baterías de litio metálico gana peso en el sector del automóvil europeo con el acuerdo estratégico entre Ampere, división de vehículos eléctricos y software de Renault Group, y la compañía vasca Basquevolt, especializada en baterías de estado sólido. Ambas empresas han sellado un pacto para acelerar el salto hacia una nueva generación de acumuladores más ligeros, compactos y competitivos para los coches eléctricos del futuro.

Esta alianza sitúa a Basquevolt como socio tecnológico clave de Ampere en el desarrollo de soluciones de almacenamiento basadas en litio metálico, una tecnología considerada como uno de los grandes candidatos para mejorar autonomía, tiempos de recarga y costes de fabricación. El movimiento se enmarca en la estrategia de Renault para reforzar su posición frente a la creciente competencia internacional, especialmente la procedente de fabricantes chinos.

Un acuerdo de desarrollo conjunto centrado en el litio metálico

El pacto entre Ampere y Basquevolt se articula como un Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA), diseñado para acelerar la maduración industrial de las baterías de litio metálico con electrolito en estado sólido. El objetivo es validar su rendimiento en condiciones reales de uso automotriz y preparar el camino para su integración en la próxima generación de vehículos eléctricos de Renault.

Desde Ampere subrayan que la tecnología de Basquevolt supone un salto notable en densidad energética frente a las baterías de ion‑litio con electrolito líquido que dominan actualmente el mercado. Al trabajar con un electrolito polimérico avanzado y un ánodo de litio metálico, se persigue obtener celdas más eficientes y estables, con un impacto directo en la autonomía y el peso de los vehículos.

La colaboración no se limita a la fase de laboratorio. Las dos compañías quieren combinar ciencia puntera con ingeniería escalable y control de costes, con la vista puesta en una futura producción a gran escala en plantas tipo gigafactoría. Es decir, no se trata solo de demostrar que la tecnología funciona, sino de hacerlo con procesos que puedan industrializarse de forma competitiva.

Para Ampere, este JDA es un paso más en su hoja de ruta para consolidarse como referente europeo en coches eléctricos y software, reforzando el control sobre un componente crítico como es la batería. Para Basquevolt, la alianza supone afianzarse como proveedor tecnológico de primer nivel en el ecosistema europeo del vehículo eléctrico.

Ventajas técnicas: más energía, menos peso y mejor eficiencia

Uno de los grandes atractivos de esta colaboración es el potencial técnico de las baterías de litio metálico con electrolito polimérico. Según los avances ya logrados tras más de un año de trabajo conjunto, Basquevolt está demostrando que su enfoque puede alcanzar densidades energéticas muy elevadas, por encima de las soluciones de ion‑litio convencionales.

Esta mayor densidad energética permite, en la práctica, packs de batería más compactos y ligeros, algo clave para mejorar la eficiencia del vehículo, liberar espacio y aumentar la autonomía sin incrementar el tamaño del acumulador. Además, la estabilidad térmica superior que ofrece el electrolito polimérico contribuye a una mejor seguridad operativa.

Otro de los puntos fuertes es la capacidad para admitir cargas más rápidas sin penalizar tanto la vida útil de la batería, uno de los grandes retos del coche eléctrico actual. Las celdas desarrolladas por Basquevolt están pensadas para soportar exigencias de recarga intensiva, aspecto muy valorado por los usuarios y por las propias marcas.

Desde el punto de vista de la fabricación, el uso de este electrolito polimérico abre la puerta a un proceso de producción más sencillo y eficiente que el de las baterías convencionales. Según las estimaciones de la compañía, esta ventaja se traduciría en una inversión de capital aproximadamente un 30% inferior por GWh instalado en una gigafactoría estándar.

Además, el ahorro no se limita a la inversión inicial: la energía consumida por kWh producido también podría reducirse en torno a un 30%. Esta combinación de menor CAPEX y menor consumo energético por unidad de producción refuerza la competitividad de la tecnología de litio metálico de Basquevolt en el mercado europeo.

Impacto econĂłmico y competitivo para Renault en Europa

El acuerdo con Basquevolt encaja en la estrategia de Renault de rebajar el coste de las baterías y mejorar sus prestaciones para aguantar el pulso a los fabricantes asiáticos. Reducir el precio y el peso de los acumuladores es una palanca directa para abaratar el coste final de los vehículos eléctricos y hacerlos más atractivos para el cliente europeo.

La tecnología de litio metálico de estado sólido aspira a ofrecer baterías más baratas, con mayor capacidad de almacenamiento y mejor eficiencia técnica que las actuales. Algunas previsiones internas apuntan a que este tipo de baterías podrían acercar el coste de cada unidad a prácticamente la mitad respecto a ciertos modelos presentes hoy en el mercado, lo que supondría un cambio de juego en términos de competitividad, y está ligado a cuestiones de suministro como las importaciones de litio.

Esta mejora de costes y prestaciones se ve respaldada por el enfoque industrial de Ampere, que busca sinergias entre software, arquitectura del vehículo y batería. Al integrar desde el diseño las características de estas nuevas celdas de litio metálico, la compañía espera optimizar el conjunto del sistema de propulsión eléctrica.

Más allá del ahorro directo, contar con una solución de batería desarrollada con un socio europeo como Basquevolt fortalece la autonomía estratégica de la industria automovilística europea, en un contexto de fuerte competencia global y creciente presión regulatoria en materia climática.

Para Renault, este paso también tiene una lectura interna: algunos de los responsables de Basquevolt, como su actual máximo directivo, cuentan con experiencia previa en la propia compañía francesa, lo que facilita la alineación de objetivos técnicos, plazos y prioridades industriales.

Basquevolt: un proyecto vasco con vocaciĂłn europea

Basquevolt nació en 2022 como un consorcio público‑privado impulsado desde Euskadi, con el objetivo declarado de situar al País Vasco en el mapa de la fabricación de baterías para el nuevo sector del automóvil eléctrico. La iniciativa reunió al Gobierno vasco y a empresas de peso como Iberdrola, CIE Automotive, Enagás, EIT InnoEnergy y el centro de investigación CIC energiGUNE.

El proyecto se apoya en el trabajo científico del profesor Michel Armand, figura de referencia en el ámbito de las baterías de estado sólido. A partir de esa base, Basquevolt se planteó desarrollar tecnologías propias que combinan un electrolito de composite polimérico patentado con un ánodo de alto contenido en silicio, orientadas a resolver algunos de los cuellos de botella de las baterías de nueva generación.

Estas soluciones tecnológicas se encuentran protegidas por un paquete de diez patentes licenciadas a la empresa vasca, lo que le otorga un marco de propiedad intelectual sólido para competir en un entorno global cada vez más exigente. Esa protección refuerza su posición como socio tecnológico de referencia para fabricantes de automóviles como Renault.

Con el paso del tiempo, el foco de Basquevolt ha ido convergiendo hacia el desarrollo de baterías de litio metálico, alineándose con la demanda de la industria automovilística. El acuerdo con Ampere llega en un momento clave, coincidiendo además con la nueva etapa de liderazgo en la compañía.

Desde marzo de 2024, la empresa está dirigida por Fernández Santos, antiguo directivo de Renault y miembro anterior del equipo encabezado por el ingeniero Francisco Carranza en la propia Basquevolt. Esta conexión personal y profesional con el grupo automovilístico francés ha facilitado el entendimiento entre ambas partes.

Empleo, patentes y horizonte industrial en Euskadi

El pacto con Ampere refuerza las perspectivas de estabilidad para la plantilla de Basquevolt, compuesta en la actualidad por alrededor de un centenar de trabajadores. La colaboración con un gran fabricante como Renault contribuye a dar más visibilidad al proyecto y a consolidar su plan de crecimiento.

En los planes iniciales, Basquevolt se marcaba el objetivo de alcanzar cerca de un 10% de cuota en el suministro de baterías para el sector del automóvil europeo. La alianza con la división eléctrica de Renault encaja con esa ambición, al abrir la puerta a futuros volúmenes relevantes de producción si la tecnología cumple las expectativas.

El impacto va más allá de la propia empresa: el desarrollo de esta tecnología de litio metálico puede convertirse en un eje tractor del ecosistema industrial vasco, con oportunidades para la cadena de valor local en ámbitos como materiales, componentes, ingeniería y servicios asociados a la fabricación de baterías.

Además, el enfoque de Basquevolt, basado en propiedad intelectual propia y patentes licenciadas, permite que parte del valor añadido del desarrollo tecnológico se quede en Europa. En un contexto en el que muchas cadenas de suministro siguen muy concentradas en Asia, este es un factor estratégico para las políticas industriales europeas.

En términos de imagen, la alianza con Ampere contribuye a proyectar a Euskadi y a España como actores relevantes en la transición hacia la movilidad eléctrica, no solo como mercado de destino, sino como polo de innovación y fabricación en tecnologías de almacenamiento energético avanzadas.

A medida que avance esta colaboración entre Ampere y Basquevolt, la industria automovilística europea tendrá un banco de pruebas real para comprobar hasta dónde puede llegar la combinación de baterías de litio metálico, electrolito polimérico y producción eficiente. Si los resultados confirman el potencial anunciado, Renault reforzará su competitividad frente a la presión internacional, mientras que Euskadi y el conjunto de Europa ganarán peso en una pieza clave de la movilidad eléctrica del futuro: la tecnología de baterías de nueva generación.

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