Una cuarta parte de los países europeos se ha deshecho del carbón

Bélgica

La industria del carbón en Europa sigue en descenso con una cuarta parte de los países de la Unión Europea que han cerrado sus puertas a esta inconveniente y sucia fuente de energía basada en los combustibles fósiles.

Bélgica se ha convertido en el último país en cerrar su última fábrica de carbón en Langerlo. Una gran noticia que nos depara otro futuro y nos encamina a otro más verde. Y eso que estamos hablando de pasos que debieran tomarse de forma más rápida en vez de ir un poco lentos.

El 30 de marzo fue anunciado y de esta forma Bélgica sigue a Chipre, Luxemburgo, Malta y los países bálticos en el camino de ir quitándose de encima la contaminación que producen los combustibles fósiles. El cierre de la fábrica de Langerlo en Bélgica, llega también casi a la par que el cierre de la mayor central eléctrica de carbón en territorio británico en Longanet, lo que también define el fin de una era para el carbón en Escocia.

Con los planes previstos para Reino Unido y Austria para 2015 y para el 2020 en Portugal, los mejores años para este tipo de industria están terminados, según clama Joanna Flisowska de la CAN (Climate Action Netwwork) de Europa. Ella misma dice: “el fin del uso de la energía basada en el carbón en Bélgica marca un paso significativo en la inevitable transición hacia las renovables desde los combustibles fósiles“.

El cierre de esta central significa que anualmente se cortarán cerca de los dos millones de toneladas de emisiones de CO2, lo que es igual a más del uno por ciento de las emisiones totales de gases invernadero del país.

Europa participa con China y Estados Unidos en la lista de regiones que están deshaciéndose del carbón, una industria que contribuye al empeoramiento de la salud, agua e impacto climático, pero también está obteniendo unos récords de baja producción.

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