Un smartphone puede predecir los terremotos

MyShake

Sacándole partido a los acelerómetros que equipan todos los smartphones, la Universidad de Berkeley quiere recoger informaciones sobre los movimientos sísmicos que pueden detectar, con el fin, en un primer tiempo, de comprender mejor los terremotos y su propagación. Con el tiempo, la aplicación MyShake podría servir de alerta varios segundos antes de que la tierra tiemble.

Hace cerca de un año, un terrible terremoto golpeaba Nepal, provocando más de 7500 víctimas. Hace solo algunos días, la tierra temblaba en Taiwán, provocando la muerte de 116 personas. El día de San Valentín, bajo el mar, a 17 km de la ciudad de Christchurch en Nueva Zelanda, un seísmo de magnitud 5,8 se produjo. Esta vez no hubo víctimas, pero una espectacular demolición de un acantilado se produjo.

Estos ejemplos, entre otros muchos, nos recuerdan frecuentemente que varios cientos de millones de personas viven en zonas que presentan un riesgo sísmico más o menos importante. Sin embargo, casi todas poseen un smartphone que les podría salvar la vida. En Europa, la red del centro de sismología euromediterráneo utiliza desde hace tiempo internet y los smartphones para una sismología urbana.

La aplicación LastQuake permite ser prevenido del último terremoto, pero también para los testigos de un acontecimiento, enviar informaciones y fotografías. De manera general, las redes sociales transmiten una copiosa cantidad de informaciones sobre los terremotos, aprovechable por los sismólogos, como da testimonio por ejemplo la avalancha de tweets con ocasión del seísmo que tuvo lugar en marzo de 2011 en Japón.

Pero los smartphones también pueden por ellos mismos detectar los temblores sísmicos. Esto es lo que dice el director del Laboratorio de Sismología de la Universidad de California en Berkeley. En asociación con el operador alemán Deutsche Telekom, ha creado con su equipo una aplicación móvil destinada a detectar los terremotos.

Su nombre es MyShake, y que recoge los datos procedentes del acelerómetro, un sensor presente en la mayoría de los smartphones. Varios investigadores han demostrado cómo la lectura de datos emitida por el acelerómetro puede servir concretamente para identificar un terminal móvil, grabar todo lo que se escribe en el teclado de un ordenador, e incluso piratear los códigos secretos desde un reloj conectado.

La aplicación MyShake es capaz de distinguir un movimiento normal de un temblor sísmico. Puede detectar un seísmo de una magnitud superior a 5 en un radio de 10 km. Los datos son recogidos y luego transmitidos a los servidores de la Universidad de Berkeley. Los investigadores los van a examinar para perfeccionar su conocimiento de los fenómenos sísmicos y estudiar la manera en que los edificios reaccionan. Según el director, este sistema de información participativo va a mejorar las redes sísmicas existentes, proporcionando una cartografía mucho más fina. Se trata de perfeccionar los sistemas de alertas preventivas en los países que disponen de ellas.

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