Tipo de biomasa utilizable

Biomasa extraída de los ecosistemas: Una gran parte de la Biomasa que se utiliza en la actualidad (sobre todo en los países desarrollados) proviene de la tala de árboles, para la obtención de madera. Presenta importante impacto ambiental

Biomasa procedente de biocultivos. En muchos países se cultivan plantas con alto contenido energético y rápido crecimiento (cereales, remolacha, patata, eucaliptus, etc.) como fuente energética.

Biomasa excedentaria y residual. Hay cultivos (cardo, girasoles, lino, etc.) en los que una parte de la producción se utiliza para usos alimentarios o industriales, y la parte que sobra para la obtención de energía. En cuanto a residuos, hablaríamos de todos aquellos recursos orgánicos que no se destinan a otros usos (explotaciones forestales, excrementos provenientes de la ganadería, parte orgánica de los residuos sólidos urbanos, lodos de las depuradoras de agua residual, etc.

Por otra parte, ya en nuestro siglo, el hombre también ha aprendido a recuperar la energía de las basuras domésticas, llamadas RSU (residuos sólidos urbanos), las cuales constituyen un caso singular de la biomasa. Los desechos tienen un alto contenido en materia orgánica y otros componentes como el papel, con un poder calorífico similar al de los carbones malos. Actualmente, con tecnologías muy diversas, se extrae la energía que nosotros hemos depositado en el contenedor de la calle en forma de bolsa de basura. No hay que olvidar que la mejor estrategia de eliminación de los residuos urbanos consiste en combinar procesos de recogida selectiva con reciclaje y compostaje, ya la vez limitar, lo mejor las opciones de vertido e incineración, por los problemas medioambientales que generan.

Este tipo de recurso energético necesita un previo proceso de transformación de esta biomasa en el producto energético. Esta conversión se puede llevar a cabo a través de dos métodos:

1. Proceso termoquímico: combustión, gasificación o pirolisis

2. Proceso bioquímico: digestión anaerobia o fermentación alcohólica.
Los procesos termoquímicos vía combustión o gasificación generan como productos secundarios CO2, SO2, metano, óxido nitroso y cenizas, importantes contaminantes atmosféricos. La fermentación alcohólica, por su parte, genera CO2 y fibras.

Fuente: enersilva

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