Residentes en Beijing empiezan a comprar aire limpio y fresco de Canadá

Beijing

La verdad es que nunca íbamos a pensar que encontraríamos noticias como esta en la que ciertos habitantes de este planeta tuvieran que comprar “aire limpio” para poder oxigenarse y respirar, algo que es intrínseco con lo que es vivir en un mundo como este. Aquellos que no promulgan las leyes necesarias para que cualquier ser vivo o humano pueda tomar aire limpio en sus pulmones, debieran de mirárselo muy bien, ya que es algo en si patético.

Beijing, envuelto en una enorme nube tóxica que cubre sus cielos y sus calles, entró en un cuarto y final día de su “alerta roja”. Ciertas medidas están intentando paliar esa intoxicación que están viviendo los pulmones de sus ciudadanos, lo que ha llevado a algunos a tomar medidas drásticas con sus menores, para que el daño no sea tan perjudicial para su crecimiento tal como ocurre con Li Tianqin y su hija de tres años.

La ciudadana de Beijing, Li Tianqin, tiene una hija de tres años de edad y ha intentado varias formas para proteger a su familia de lo que es ese infierno tóxico en el que se ven inmersos estos días. Y es que incluso ha llegado a comprar latas de aire limpio y fresco importado desde las Montañas Rocosas de Canadá. Tal como es, sí.

Es el nivel de toxicidad en el aire que, madres como Tiaquin, tienen que tomar medidas que podrían salir perfectamente de otros tiempos o de esos libros de ciencia ficción donde idean las formas para obtener aire limpio y puro.

La propia serie de Mad Max, donde el agua es el bien más preciado, incluso más que el oro, no pareciera que estuviera muy lejos de ocurrir si todo sigue tal cual como hasta ahora, ya que por la avaricia de unos pocos, pagarán millones de seres vivos en el planeta. No es ponerse catastrofista, es ser realista ante una persona que compra una lata como si fuera una Coca Cola para dar un poco de aire fresco a su hija. Redundante en lo de patético.

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