Protesta contra el futuro estadio de Tokio

Estadio Tokyo

Lanzado en mayo, la petición ha recogido más de 30.000 firmas. Pero todavía es insuficiente para bloquear con éxito la construcción en el corazón de Tokio del nuevo Estadio Nacional, que será sede de la Copa del Mundo de Rugby en 2019 y en 2020 de los Juegos Olímpicos.

El edificio polémico, diseñado por la firma británica de arquitectos Zaha Hadid (Premio Pritzker 2004), cuyo proyecto fue elegido en noviembre de 2012, tendrá capacidad para 80.000 personas. Tendrá la forma de una nave espacial -los críticos hablan de un “casco de bicicleta”- y tendrá un techo retráctil. Todo por 169 millones de yenes (1230 millones de euros). El estadio se construirá en lugar de varios edificios vecinos, y algunas viviendas sociales.

Muchos cuestionan no sólo el costo del estadio, sino también el uso que se hará después de los Juegos. La principal crítica se refiere al impacto en el paisaje.

En mayo, Toyo Ito -también galardonado con el Pritzker, pero en 2013- propuso empezar de cero, con la presentación de un plan alternativo. También se opuso al proyecto, el Instituto de Arquitectos de Japón que proponía el aplazamiento de la destrucción del actual estadio, prevista para septiembre, hasta encontrar un terreno de entendimiento.

Un grupo que incluye, entre otros, varios grandes nombres de la arquitectura japonesa fue creado como “Guardianes del Estadio Nacional.” “El área que incluye el actual Estadio Nacional es un área natural protegida, e insisten en que las normas de construcción no permiten que se construyan estructuras de más de 20 metros.

Técnicamente, los arquitectos critican la estructura que casi no deja margen de seguridad o un “espacio para respirar” alrededor de la estructura.

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