Los riegos de los OGM para la salud

OGM

Hoy en día sabemos que el 99,9% de los OGM alimenticios cultivados en los campos son plantas modificadas para resistir a los pesticidas. Estas nuevas plantas bien están modificadas para tolerar los pesticidas, como la soja de Roundrup, el principal OGM cultivado en el mundo; o para producir pesticidas y fabricar en sus células un insecticida, como el maíz Bt, muy poco cultivado en Europa.

En estos casos, la inocuidad es una leyenda, puesto que los mejores tests de toxicidad en mamíferos, realizados por las empresas para obtener autorizaciones de comercialización, no superan los tres meses en un mismo tema. En realidad, que se trate de un riesgo inesperado debido a la tecnología, o de un riesgo debido al pesticida nuevo que la planta está preparada para contener, no se puede verdaderamente estudiar los problemas de enfermedades crónicas (inmunitarias, hormonales, de reproducción, cáncer, enfermedades nerviosas…) que sobre un margen de dos años. Por lo tanto, falta distancia para un análisis en profundidad.

No es fácil saber si los OGM son potencialmente más alergénicos que otros organismos, ya que no hay pruebas fiables en el continente americano, donde verdaderamente más se consumen. La evaluación tan sólo es teórica a ese nivel. Todos los especialistas están de acuerdo en afirmar que no se pueden prever los riesgos.

Pero no existen razones para que un grupo de personas no sea sensible a las nuevas toxinas insecticidas Bt producidas en el maíz OGM. Ciertos OGM autorizados hace diez años (el maíz Bt 176) o hoy en día (el maíz MON 863) contienen inútilmente, para bajar el precio de fabricación y facilitar la selección, un gen marcador de resistencia a un antibiótico. Hoy en día la gente se muere por infecciones resistentes a los antibióticos en los hospitales, y a mayor abundamiento en el caso de personas mayores o debilitadas.

Te puede interesar

Escribe un comentario