Los mosquitos, una cuestión que no se puede erradicar

Mosquito

A raíz del virus Zica, son muchos quienes se plantean la cuestión de erradicar los mosquitos. La cuestión se plantea de forma seria, puesto que los mosquitos son responsables del paludismo, el dengue, de la fiebre amarilla y del chikungunya. El virus Zica, también provocado por el mosquito, afecta actualmente a 1,5 millones de personas en Brasil, y de 3 a 4 millones de casos se esperan en el continente americano en 2016. Una infección probablemente grave en los casos de microcefalia y de síndrome de Guillain-Barré. El mosquito es el animal más mortífero para el hombre, y de lejos. Según la OMS contaría en su haber con varios millones de muertes anuales.

En realidad, entre las 3500 especies de mosquitos que existen, sólo un centenar, de las cuales únicamente cuentan las hembras, pican a los humanos para sacarle la sangre y garantizar el desarrollo de sus huevos. Entre ellos, un puñado se presenta como realmente peligrosos.

La idea de un mundo sin mosquitos no es nueva. En 2003, en una columna del prestigioso periódico New York Times, la bióloga Olivia Hudson se mostró a favor de la erradicación definitiva de 30 tipos de mosquitos. Una medida que permitiría salvar a un millón de vidas y reducir la diversidad genética de estos dípteros de solo un 1%.

Esta medida plantea muchos obstáculos. En términos de impactos sobre los ecosistemas primeramente, y de realización después. En el seno de la cadena alimenticia, los mosquitos sirven de comida a muchas especies, en el estado de larvas, son comidos por invertebrados acuáticos, batracios y peces, luego como adultos, constituyen la comida predilecta de pájaros, de murciélagos, o de libélulas. Los mosquitos, que se nutren principalmente del néctar de las plantas, son igualmente polinizadores. Finalmente, participan en el ciclo del azote, interviniendo en la primera etapa de descomposición del azote orgánico en azote mineral, filtrando así las aguas y evitando la eutrofización de los medios.

En cualquier caso, este papel ecológico no les es propio. Ninguna de las especies es irreemplazable. Su desaparición podría verse compensada por la llegada de otros insectos, que aprovecharían el espacio liberado, porque la naturaleza tiene horror al vacío. No se conoce a ningún depredador que dependa específicamente de los mosquitos.

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