Los bosques de Europa no atenúan suficientemente el calentamiento climático

Bosque

El papel de los bosques en la regulación del clima del planeta se reduce normalmente a su función de pozo de carbón. Esta función es efectivamente mayor, puesto que la extensión total de bosques del planeta, que se extiende sobre más de 4000 millones de hectáreas, de las cuales la mitad se encuentra en la zona tropical, absorbe cada año el cuarto de las emisiones humanas de CO2, reduciendo en parte el calentamiento.

Pero, de forma crucial, el manto forestal influye también sobre el clima por el ciclo hídrico, el 95% del agua servida por la vegetación vuelve al aire por evapotranspiración y por los flujos de energía, hojas y ramas captan una parte de la radiación solar.

Sobre estos mecanismos, normalmente olvidados en el impacto de la deforestación y de los modos de cultivo sobre las temperaturas terrestres, se dirigen dos estudios publicados el pasado 4 de febrero en la revista Science. El primero, dirigido por investigadores del Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medioambiente, se enfrenta a ciertas ideas tradicionales. La conclusión se centra en que los bosques de Europa, tal y como están gestionados, no contribuyen a atenuar el calentamiento climático.

En los dos siglos y medio pasados, los bosques de Europa han almacenado un 10% menos de carbono que la cantidad que se podía almacenar en el siglo XVIII, puesto que los bosques presentaban otro tipo diverso de especies. Por el hecho de haber priorizado principalmente las coníferas frente a otro tipo de árboles con hojas, que reflejan una parte más importante de la radiación solar, y que pierden sus hojas en invierno, incrementa el poder reflexivo de los suelos nevados descubiertos. La temperatura de las bajas capas de la atmósfera ha subido en 0,12º C, durante el verano, la variación no es significativa durante el resto del año. Esto significa que la población arbórea silvestre no tiene el efecto refrescante deseado.

El estudio muestra que la gestión forestal, tal y como ha sido practicada desde hace más de 250 años en Europa, no ha permitido atenuar el calentamiento climático sino que ha contribuido más bien a él, y lo ha reforzado. Por esta razón, el estudio concluye que hay que dejar de explotar y mantener los bosques para dejarlos que vuelvan a su estado natural, y que hay que priorizar su papel en la regulación del clima, los servicios ecosistémicos, protegiendo la biodiversidad y limitando la erosión del suelo.

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Un comentario

  1.   Josep Ribes dijo

    A qué estamos esperando.

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