Los aislantes térmicos de la casa

 Aislamiento

Impedir que el calor se escape de la casa es una forma económica de calentarse. Realizada rigurosamente y con buenos materiales, el aislamiento de un hábitat permite reducir el consumo de calefacción por 3 ó 4.

Para ello, la tapicería, las junturas herméticas de las ventanas e incluso las cortinas son muy útiles para un buen aislamiento. Por otro lado, calafatear también puede ser una solución, a condición de que la ventilación sea eficaz. Si no es el caso, se pueden ocasionar problemas de humedad.

La fibra de lino es ideal para los aislamientos de muros y de los tejados. Se trata de un material sano que no contiene ningún tipo de producto que pueda desprender compuestos orgánicos volátiles. Regula la humedad, el calor y el fresco, y puede absorber 10 veces más agua que la fibra de vidrio, sin deteriorarse.

La fibra de cáñamo está adaptada para el aislamiento del tejado, de los muros, y también del suelo. Su conductividad térmica es comparable a la de la lana de oveja.

La lana de oveja sirve para aislar el parqué, los muros y el tejado. Se trata de un hidrorregulador, capaz de absorber hasta el 30% de su peso en condensación, sin mojar la fibra y sin perder sus propiedades aislantes.

Más información – Climatización solar, frescor sin contaminación

Te puede interesar


Escribe un comentario