Las jarras que filtran el agua

 Agua

El agua del grifo no siempre es agradable a la hora de beberla, y suele conllevar un gusto a tubería y cloro muy poco saludable. Por esta razón, en Europa bebemos una media de 107 litros de agua mineral por persona y al año. Este comportamiento comporta un serio impacto en el medioambiente, especialmente cuando los residuos de los envases no se clasifican de forma correcta.

Una alternativa ecológica consiste en comprar una jarra para filtrar el agua. Su precio ronda los 30 € y los filtros cuestan unos 5€ para filtrar 150 litros de agua. El principio es sencillo. Se vierte agua del grifo en el purificador del agua, se espera unos dos o tres minutos a que el agua se filtre correctamente, y ya se puede beber una agua pura y tan suave como el agua mineral.

Ventajas: El agua deja de tener sabor a tubería o a cloro. La compra de botellas de agua mineral se hace innecesaria. Se economiza con relación al agua embotellada. Existe la posibilidad de utilizar este agua purificada para el café, el té, o cualquier tipo de guiso.

Inconvenientes: Los elementos de calizo y el magnesio también se filtran, a pesar de ser buenos para el organismo. En cuanto a la cuestión de los residuos, conviene reciclar los filtros de la jarra. Algunos puntos verdes están preparados para este tipo de residuos, pero no todos. Conviene conservar los filtros para tirarlos en el lugar correcto, evitando así el deterioro medioambiental.

Más información – Piscina biológica, adiós al cloro

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