Las eólicas sin palas, un invento prometedor

Eolica

Sus mástiles imponentes que se alzan a la vista de todo el mundo, y sus inmensas palas que giran con un ruido sordo, son objeto de muchas críticas. Las eólicas están constantemente criticadas, acusadas por desnaturalizar los paisajes, provocar problemas sonoros o amenazar la vida de muchos pájaros. Con el fin de “reinventar” este modelo, Vortex Bladeless, una empresa española, ha concebido unas turbinas de un nuevo género: largos conos que sólo presentan una pala, llamados Vortex, un invento del que se hace eco la prensa anglosajona.

Las turbinas Vortex transforman la energía cinética del viento en energía mecánica, y luego eléctrica. Pero a diferencia de las eólicas tradicionales que utilizan corrientes laminares, estas nuevas máquinas, desarrolladas desde hace cuatro años, explotan el efecto aerodinámico de las corrientes de aire. Los mástiles están fabricados con materiales ligeros y resistentes, fibra de vidrio y fibra de carbono, para permitir vibrar lo máximo posible. Dos anillos magnéticos, instalados en su base, se empujan, llevando alternativamente el conjunto del equipo en dos direcciones opuestas, lo que le imprime un ligero movimiento de oscilación independiente de la fuerza del viento.

Una estructura ligera que le confiere muchas ventajas, según sus diseñadores: una bajada de los costes de fabricación del 53%, del coste de energía producida del 40%, de los residuos de carbono del 40%, pero también un ruido y unos riesgos de accidentes hacia la fauna limitados. Tres modelos están programados: el Vortex Atlantis, una turbina de 3 metros de alto y de una potencia de 100 vatios, que podría ser utilizada en los países en desarrollo; el Vortex Mini (12,5 metros, 4 kilovatios) que estaría pensado para uso doméstico; y el Vortex Gran, una estructura de 170 metros de alto que permite alcanzar una capacidad de 1 megavatio, prevista para 2018 y con destino los más grandes clientes, inversores en energías renovables o empresas de energía.

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