Las energías renovables demuestran su potencial en la isla de El Hierro

El Hierro

Una mejor utilización de las energías renovables figura en el menú de la COP 21. Localmente, diversos experimentos han tenido lugar, y con mucho éxito. Territorios aislados, como las islas, son buenos terrenos para encontrar alternativas al fuel, que llega por barco, y por lo tanto a un precio absolutamente prohibitivo. En concreto la isla de El Hierro, en el archipiélago canario, trabaja desde hace años por su propia autonomía energética.

Podemos decir que una isla es un mundo en miniatura. Pero también es cierto que son lugares aparte. Hay menos flujo, y también hay menos intercambios. Estos son puntos fríos de la humanidad. Sin embargo, se pueden convertir en laboratorios. Lo que la COP 21 se juega es ante todo una cuestión política, pero en las islas, el calentamiento es una realidad. Se puede tomar el ejemplo de Groenlandia, la mayor de las islas. El fundido de los glaciares y la reducción de la extensión de la banquisa es una realidad hoy en día. En el archipiélago de Kiribati, en los atolones de Micronesia, en el Océano Pacífico, el aumento del nivel del mar ya tiene consecuencias socioeconómicas.

La experiencia de El Hierro es un ejemplo

La COP 21 no puede ser un éxito total pero puede demostrar que se pueden hacer mejor las cosas. Para avanzar, hay que plantearse un sueño, para catalizar las energías, y despertar la imaginación. En El Hierro, el 100% de las energías renovables es un objetivo que ha colocado el listón muy alto. Siempre hay reticencias. Pero la experiencia demuestra que hay dos formas de hacerle frente a este tipo de proyectos. Algunos no se fían de las ciencias del ingeniero, no les gustan las máquinas. Otros, por el contrario, piensan que las tecnologías lo saben resolver todo. Algunos hablan a veces de la ecología de la cabra o de la vela. Pero entre estos dos grupos, hay un amplio espacio que se puede ocupar.

Para que esto marche, es necesario que la gente se apropie del territorio. Es por ejemplo lo que ocurre en Samso, una isla de Dinamarca donde la electricidad proviene en su totalidad de las energías renovables. En Alemania, el municipio de Schönau, en la Selva Negra, produce su propia electricidad. Una vez que esta apropiación se ha realizado, los técnicos pueden aportar soluciones. En El Hierro se trataba en un principio de un proyecto tecnológico. Pero la gente se ha apropiado tanto de él que desde hace más de 30 años los que creen en el proyecto están en el poder.

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