La última inversión magnética se produjo en menos de 100 años

Campo magnetico

Nadie sabía en cuánto tiempo en el campo magnético de la Tierra podía bascular con ocasión de una inversión. Un equipo de investigadores descubrió que la última en fecha, la de Matuyama-Brunhes, se había producido en menos de 100 años, hace 786.000 años.

Las inversiones del campo magnético de la Tierra han sido descubiertas hace apenas más de 100 años. Dejaron rastros en forma de imantaciones remanentes de rocas, en particular al contener lavas minerales a base de óxido de hierro. Enfriándose, registraron en efecto la orientación del campo magnético local, lo que permite deducir la posición de los polos magnéticos en una época concreta.

Es posible observar y medir las imantaciones remanentes en rocas sedimentarias, por ejemplo arcillas. La ciencia del paleomagnetismo se desarrolló a partir de los años 1960, en el momento en el que se percibió que constituía una prueba de la teoría de la deriva de los continentes y que permitía volver a trazar su historia, en el marco de la teoría de la tectónica de las placas.

El fenómeno de la inversión magnética pudo estar relacionado con el funcionamiento del geodinamo terrestre en el núcleo de la Tierra. Su física puede ser estudiada con ordenador, pero también en laboratorio, como lo probó el experimento VKS hace algunos años. No comprendemos todavía muy bien estas inversiones que parecen producirse con un modo más o menos caótico al cabo de algunos millares o millones de años en general.

Ciertas relaciones posibles con los movimientos que resultan de la tectónica de las placas han sido sugeridas. Una de las cuestiones que queda abierta es la del tiempo que tarda el campo magnético de la Tierra en invertirse. Un equipo internacional de investigadores en geociencias acaba de aportar una contribución importante a la resolución de esta cuestión, a través de un artículo aparecido en la revista Geophysical Journal Internacional.

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