La prohibición de las bolsas de plástico retrasada hasta marzo

Bolsas plastico

Las bolsas de plástico de uso único deberían desaparecer progresivamente de las cajas de los supermercados. Decidida en el marco de la ley sobre la transición energética promulgada en agosto, la medida no será efectiva antes de finales de marzo de 2016. Esto significa que las bolsas no serán formalmente prohibidas antes de esta fecha, y que las multas no serán impuestas. Pero los comerciantes están invitados a aplicar la ley a partir de enero.

Según el Ministerio de Ecología, la Comisión Europea ha decidido bloquear la publicación del decreto hasta el 18 de marzo con el fin de evaluar los riesgos jurídicos de esta medida y evitar los recursos de los fabricantes de bolsas. Según el Ministerio, el peso, el tamaño y el tipo de bolsa afectados por la prohibición debe ser precisado, en relación con la reglamentación Europea.

La anuncio del retraso del Decreto ha circulado ampliamente durante la jornada del pasado lunes por toda la prensa nacional, antes de que la ministra, Segolene Royal, no precisara en un comunicado que la ley es clara y que cada cual puede respetarla sin esperar a la publicación del decreto de aplicación, ni a la aplicación de las multas.

Muchas grandes superficies han anticipado la entrada en vigor del Decreto dejando de distribuir bolsas de plástico de uso único en la caja, o dispuestas a hacerlo a partir del 1 de enero. La distribución de bolsas de plástico no se da por terminada sin embargo, puesto que permanecerán las bolsas reutilizables que se venden en la caja y los embalajes de las frutas y verduras.

Otro artículo de la ley sobre la transición energética debería entrar en vigor el 1 de enero de 2017. Este prohíbe la distribución del resto de tipos de bolsas de plástico no reciclables, incluidas las que se proporcionan para embalar las frutas y verduras o el queso.

Una bolsa de plástico tarda entre 100 y 400 años en degradarse en la naturaleza. Su vida puede por lo tanto durar hasta cuatro siglos, por un uso que no excede normalmente más de 20 minutos entre su distribución en el comercio y el desembalaje de las compras en la casa.

Esta segunda vida es particularmente peligrosa para la fauna marina. Las tortugas, los mamíferos y las aves las pueden ingerir y ahogarse. Un estudio publicado en febrero de 2015 estima que setecientas especies marinas se habrían cruzado con la ruta de los residuos de plástico en el agua, y que el 10% de las especies las habrían ingerido.

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