La producción de la anchoa Cantábrico reduce su huella de carbono

En España se ha logrado un gran avance en cuanto a la reducción de la huella de carbono de la anchoa Cantábrico.

Esta inquietud surge debido a que en varios países entre ellos Francia a partir del 2012 exigirá un etiquetado en cada producto agroalimentario que ingrese al país o que se venda informe sobre su huella de carbono.

Se llego a la conclusión luego del cálculo de la huella de carbono que un octavillo de anchoas del Cantábrico en aceite de oliva es de 80 gramos.

Se tuvo en cuenta todo el ciclo de vida de este producto desde que el barco sale del puerto, la elaboración en la conservera de Santoña, el transporte al centro de distribución y por último el comercio para el consumo final así como el tratamiento del residuo.

Este caso es importante porque demuestra que se puede hacer este tipo de análisis sobre la huella de carbono y lograr buenos resultados.

Las empresas que comiencen a preocuparse por medir, bajar emisiones y etiquetar los productos serán mas competitivos que los que no lo hagan ya que se le negara o dificultara la entrada de productos a varios países.

Es vital que las empresas empiecen a plantearse como una necesidad medir la huella de carbono e informar sobre ella, más allá de que se certifique o no.

La reducción de las emisiones de CO2 es imprescindible para detener y combatir el cambio climático.

El cálculo de la huella de carbono es una herramienta my útil para calcular las emisiones y luego con esa información tomar medidas para reducirla.

Las empresas españolas deberían apurarse en incorporar la medición de la huella de carbono esta información para no verse perjudicado en breve en su nivel de exportación.

FUENTE: Europa press

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