La piscina ecológica, una forma natural de bañarse

Piscina ecologica

Con la llegada del calor, todo el mundo tiene ganas de ir a la piscina. Pero si estáis cansado del cloro, de los picores y de los ojos enrojecidos, la solución está en pasarse a una piscina ecológica. Veamos algunos consejos a la hora de fabricar una piscina ecológica y disfrutar de un agua sana.

El principio es sencillo: la piscina ecológica, o piscina natural, se basa en el desarrollo de un ecosistema que mantiene el equilibrio de la calidad del agua, gracias a la técnica del lagunaje.

En la cuenca hay 3 zonas diferentes: Una zona central para el baño, que representa un tercio de la superficie total. Una zona periférica, de regeneración, menos profunda, donde unas plantas acuáticas se encargan de la filtración. Unas plantas decorativas también pueden instalarse. Una zona de oxigenación y de desinfección con plantas oxigenantes o cascadas, permitiendo la exposición del agua a los rayo UV naturales.

El agua circula lentamente entre las 3 zonas gracias a una pequeña bomba, y por gravedad. Con relación a una piscina tradicional, una piscina ecológica presenta un buen número de ventajas: Es una alternativa biológica y sostenible a la piscina tradicional.

No requiere ningún tipo de sustancia química, concretamente cloro, lo que permite la coexistencia de organismos útiles. No necesita calentarse, puesto que utiliza los rayos del sol. Su mantenimiento se realiza sólo una vez al año.

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