La marea negra del Prestige, una resolución decepcionante

 Marea negra

Sólo tres acusados tenían que responder ante la mayor marea negra conocida en España: el naufragio del petrolero “Prestige” en noviembre de 2002: el capitán del barco, Apostolos Mangouras, el jefe de máquinas, Nikolaos Argyropoulos, y el antiguo director de la marina mercante española José Luis López Sors.

Los tres salieron impunes ayer miércoles 13 de noviembre de un delito contra el medioambiente. Sólo el comandante ha sido condenado a 9 meses de prisión, por un delito de desobediencia, por haber rechazado en un primer momento que se remolcara el barco.

El Tribunal de Justicia de Galicia hizo público su veredicto once años más tarde, tras el primer SOS del petrolero que terminó naufragando el 19 de noviembre de 2002 frente a las costas gallegas, tras cinco días a la deriva impuestos por el rechazo de España de acogerlo en sus puertos, rompiéndose al final en dos, y virtiendo 63000 toneladas de fuel y dañando más de 2000 km de costas españolas, portuguesas y francesas.

“No podemos tener la certeza de las causas del naufragio” ni sobre el hecho de que alejar el barco de la costa fuera una “decisión imprudente”, ha explicado el juez encargado del caso, antes de pronunciar el veredicto definitivo.

El veredicto ha decepcionado a todas las partes afectadas, en particular a los cerca de 1500 demandantes, que han vivido un juicio de 8 meses, y que se cerró el pasado 10 de julio, tras diez años de instrucción.

Más información – Marea negra en la bahía de Manila

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