La energía solar está trayendo un nuevo mundo a las mujeres en Zimbabue

Zimbabue

Un nuevo proyecto de energía solar en una comunidad remota en Zimbabue está consiguiendo que las mujeres den a luz en los hospitales a la vez que están reduciendo su carga de trabajo.

En un país como Zimbabue, en las zonas rurales el coste de dos velas puede ser la diferencia entre la salud y el hambre, e incluso entre la vida y la muerte. Y es que gracias a la iniciativa de un programa solar en varios lugares aislados del distrito de Gutu al sur de Zimbawe, cinco clínicas han sido equipadas con paneles solares para dar luz en las salas, suministrar agua para proveer de agua potable y refrigeración solar para vacunas. Esto ha conseguido que muchas mujeres no tengan que pagar por las velas y que haya aumentado el número de nacimientos en un 50% en estas clínicas.

Y no solamente lo que es la salud, sino en lo referente a su productividad y eficiencia como granjeras también se ha visto afectada. Estas mujeres venden lo que recolectan en el mercado de Mazuru, pero para que esto se consiga tienen ante ellas una gran odisea que es conseguir el agua para conseguir que su cosecha de los resultados esperados.

Cada mujer tiene 11 filas de cultivos que necesitan ser regados diariamente. Para realizar esto necesitan andar todos los días 400 metros para luego volver con el cubo lleno de agua sobre su cabeza. De dos a tres viajes se necesitan para cubrir una de esas filas de cultivo, por lo que se convierte de 20 a 30 viajes al día. Esto las lleva una seis horas en el día, lo que las deja poco tiempo para otros trabajos esenciales para el cuidado de su cosecha, aparte de los labores de casas como cocinar y limpieza.

Zimbabue

Ahora las mujeres tienen suficiente dinero en su comunidad para adquirir una bomba de agua solar. Con esto consiguen venir al mediodía y cuando el tanque está lleno regar sus cultivos en una hora o dos. Ahora no tienen que pagar por el diésel que en su momento tuvieron con un motor que consumía ese combustible y del que finalmente tuvieron que deshacerse debido al coste diario en gasolina.

Queda la esperanza de que este sistema basado en la solar pase a otras villas en Zimbawe y ofrezca el beneficio a otros a través de la energía solar, lo que sería un círculo virtuoso de producción que iría aumentando y que conseguiría a la larga una mejor salud para estas comunidades a la vez que una mejorada economía.

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