La COP 21 no podrá ignorar la cuestión del hambre

Hambre

En el documento que remitirá el próximo 27 de octubre, Hilal Elver, portavoz especial de Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, se alarma sobre los impactos negativos sobre la seguridad alimenticia y el hambre que pueden tener las políticas establecidas para hacer frente al cambio climático.

El segundo de los objetivos del desarrollo sostenible que acaba de ser adoptado por la comunidad internacional pretende erradicar de forma total el hambre en el mundo de aquí a 2030. Según Hilal Elver, durante tiempo las esperanzas para erradicar el hambre se basaban únicamente en el aumento de la producción agrícola. Sin embargo esto no basta. La alimentación es el resultado ante todo de una insuficiencia de poder adquisitivo para nutrirse. Esta falta de realismo parece prevalecer en el nuevo objetivo que se ha fijado de aquí a 2030.

El problema de acceso a la comida de los más pobres va a persistir. Hay bastante comida para todo el mundo, la inseguridad alimenticia es ante todo una cuestión de pobreza y de acceso a la comida. Es poco probable que esta dificultad se resuelva a gran escala porque interfiere sobre los principios del funcionamiento de los mercados, y para muchos Estados, sería inaceptable actuar sobre la demanda. La eliminación del hambre pasa por mecanismos que garanticen el derecho a la alimentación.

Inundaciones, sequías, amenazas de los ecosistemas, el cambio climático tiene un impacto directo sobre la agricultura. De forma segura, estos fenómenos se acentuarían si el planeta supera los 2 grados de aumento de la temperatura terrestre, tal y como lo han confirmado los sólidos estudios científicos. La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático no concede sin embargo mucho espacio a la seguridad alimenticia.

Solo su artículo número 2 menciona la cuestión, pero habla de producción alimenticia, no de seguridad alimenticia. La COP 21 no podrá ignorar la cuestión del hambre. Además, el acento puesto sobre la reducción de gases de efecto invernadero por los políticos, con intención de atenuar los efectos del cambio climático o para adaptarse a él, tiene incidencias negativas sobre los medios de subsistencia de las comunidades locales.

Te puede interesar

Escribe un comentario