La contaminación del aire interior

 Aire interior

La calidad de nuestro aire es primordial, puesto que pasamos más del 80% de nuestro tiempo en lugares cerrados. Si el aire exterior está contaminado, el aire interior suele ser de menor calidad: exposición prolongada a productos nocivos, humedad persistente…

La degradación de la calidad del aire interior (en casa pero también en la oficina, en la escuela, en las tiendas, los transportes…) se ha convertido en una preocupación de salud pública de primer orden.

En nuestras viviendas se encuentran varios tipos de contaminantes de orígenes diferentes y diversos que tienen consecuencias muy diversas sobre nuestra salud. Los agentes infecciosos (bacterias, virus, toxinas) provienen de seres vivos, o pueden proliferar en ciertos equipamientos mal conservados (ventilación, etc.).

Los hongos pueden conllevar infecciones de diversa gravedad. Los alergógenos proceden de animales domésticos, plantas, hongos, insectos, ácaros.

El monóxido de carbono, gas incoloro, inodoro y mortal se desprende de los aparatos de calefacción o de producción de agua caliente a combustión, cuando estos son viejos o están más ajustados. Los síntomas de la intoxicación son los siguientes: dolor de cabeza, vértigo, visión turbia, náuseas, debilidad en las piernas, somnolencia, síncope…

Más información – La ventana del futuro será ecológica

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