La caza del oso polar, una realidad inadmisible

 Oso polar

Mientras que asociaciones como PETA están en contra de las pieles, a veces nos olvidamos que la caza para obtener pieles de animales no deja de ser una realidad en todo el mundo. Concretamente concierne a los animales particularmente amenazados, como el oso polar, cuyas condiciones de vida son de hecho precarias, por culpa del deshielo de los océanos.

De esta forma, los territorios de Nunavut y de Manitoba son zonas del Canadá invadidas por turistas muy peculiares. Se trata de terrenos de caza privilegiados para abatir osos polares y la demanda es bastante considerable. Hasta tal punto la cosa es así que el territorio de Nanavut ha subido las cuotas de caza en la Bahía de Hudson. Una opinión desfavorable del Grupo de Especialistas del Oso Polar de la UICN no ha conseguido detener este movimiento.

En la región, la caza del oso polar es tan corriente como la caza del elefante y el comercio del marfil en otras regiones del planeta. Si os desplazáis para cazar un oso polar, os indicarán el calibre de las balas que se deben utilizar, os darán consejo e incluso la dirección de un taxidermista. Las pieles del oso polar se venden muy bien, y los precios no baja, sino todo lo contrario. Los compradores no tienen siquiera que desplazarse.

Más información – El agotamiento de los recursos naturales

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