La calidad del agua

 Agua

La calidad del agua es un parámetro importante que toca todos los aspectos del bienestar de los ecosistemas y del hombre tales como la salud de una comunidad, los productos alimenticios, las actividades económicas, la salud de los ecosistemas y la biodiversidad.

En consecuencia, la calidad del agua tiene igualmente una influencia en la determinación de los niveles de pobreza, de riqueza y de educación del hombre.

Visto desde el ángulo de la gestión, la calidad del agua está determinada por el uso final que se desea. En consecuencia, el agua destinada al ocio, la pesca, la bebida y el hábitat de los organismos acuáticos exige unos niveles de pureza más elevados, mientras que la que se consagra a la producción de energía hidráulica, las normas de calidad son menos importantes.

Esta es la razón por la cual la calidad del agua se define como las “características físicas, químicas y biológicas del agua necesarias para los usos que son deseados”. Conviene destacar que una vez utilizada, el agua vuelve generalmente a un sistema hidrológico y si no es tratada, puede tener graves consecuencias sobre el medioambiente.

La contaminación del agua es de varios tipo. Es física (limpieza alterada, temperatura modificada), química (nitratos, metales y otros microcontaminantes), orgánica (conllevando un sobreconsumo de oxígeno indispensable para la vida acuática) y microbiológica con la introducción de gérmenes patógenos (bacterias, virus, parásitos).

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