Hamburgo se deshace de las cápsulas de café y del agua embotellada

Cápsula-de-café

En Hamburgo, la gran ciudad portuaria del norte de Alemania, ya no se servirá café en cápsulas en las administraciones. Tampoco se beberá agua, ni cerveza en embalaje de plástico. El menaje se hará únicamente con detergente sin cloro. Estas son algunas de las nuevas reglamentaciones que entraron en vigor a finales de enero en la ciudad, cuya administración se ha fijado por objetivo convertirse en un modelo para Alemania en materia de gestión ecológica.

La guía para una compra ecológica adoptada por Hamburgo es inédita en todo Alemania. El documento de 150 páginas expone con detalle los estándares ecológicos que se deben adoptar en todos los servicios de la ciudad en sus compras. Las recomendaciones son reglas que se deben seguir en materia de adquisición de aparatos, sistemas de iluminación de interior y exterior, artículos de higiene y equipamientos informáticos de oficinas, incluso los modos de uso de los equipamientos de transporte, pasando por la elección de los textiles de los uniformes. La guía recomienda también ofrecer alternativas a los vehículos oficiales poniendo a disposición de los agentes de la ciudad flotas de bicicletas o de abonos de transporte en común.

De forma general, los compradores están invitados a preguntarse sobre la oportunidad de una compra, o de un servicio si puede ser evitado. Más allá de estas recomendaciones, más o menos restrictivas, la guía enuncia una corta lista de productos que se deben evitar en todos los casos, además de la muy mediatizada prohibición de cápsulas de café, las botellas, los cubiertos y platos de plástico de uso único, y los ambientadores de interior, considerados como demasiado contaminantes y que no podrán ser comprados con el dinero de los contribuyentes de Hamburgo.

De hecho, la ciudad ha dejado de comprar agua mineral. Una red de fuentes de agua refrigerada permite llenar los vasos y garrafas en las administraciones. Pero Hamburgo cuenta con no detenerse solamente aquí, la lista de productos recomendados y prohibidos está destinada a alargarse en un futuro. Las recomendaciones actuales son ecológicas, pero Hamburgo quisiera que la próxima versión fuera más social y sostenible, es decir que se interesara también a las condiciones de fabricación de los productos.

Te puede interesar

Escribe un comentario