Goldfinger, un guante conectado alimentado por el movimiento de los dedos

Goldfinger

El guante conectado tiene potencial en muchos campos, pero su adopción se ve frenada por una falta de ergonomía. Para solucionarlo, investigadores de la Escuela Politécnica de Turín y del MIT han creado un prototipo cuyos componentes electrónicos van incorporados en el tejido y que se autoalimenta gracias a los movimientos de los dedos.

El concepto de guante conectado forma parte de las opciones normalmente exploradas en la elaboración de interfaces hombre-maquina, para reconocer la escritura trazada en el vacío, añadir dedos robotizados a una mano humana, aprender Braille, o navegar en los universos virtuales. Pero estos aparatos tienen en común una molestia poco práctica. Llenos de sensores y de cables, suelen ser poco ergonómicos. Un equipo que reúne a investigadores de la Escuela Politécnica de Turín y del MIT ha querido trabajar sobre estas cuestiones y a logrado alcanzar un prototipo de guante más funcional.

Bautizado con el nombre de Goldfinger, este guante va equipado con un sistema de recuperación de energía combinado con los movimientos de los dedos, que alimenta la batería integrada. Aparentemente, el guante se parece a un guante de esquí.

El guante lleva un emisor LED colocado en el índice gracias al cual el usuario puede utilizar funciones sobre un ordenador o máquinas equipadas con un programa especialmente desarrollado para interpretar los gestos. Sin cables ni componentes electrónicos molestos, el Goldfinger parece más fácil de usar que otros prototipos.

Según sus diseñadores, se podría utilizar en muchas situaciones, en el sector industrial para el control de máquinas, en el campo médico para los especialistas que necesitan manipular interfaces digitales, y por supuesto en todas las aplicaciones relacionadas con la realidad virtual, tanto profesional como recreativas.

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