Frutas y verduras para la salud de millones de personas en el mundo

vegetariano

Si los pequeños gestos cotidianos son esenciales para ser responsables y respetuosos con nuestro sistema de vida, lo que comemos tiene una importancia primordial para nuestra salud y nuestro entorno, y constituye sin duda la palanca de acción más potente y más accesible que tengamos a mano. Un nuevo estudio publicado por la revista PNAS muestra que los regímenes alimenticios pobres, a base de frutas y verduras, son los más sanos y los mas sostenibles.

Por primera vez, un nuevo análisis indica que un cambio de régimen alimenticio, es decir menos carne y más frutas y verduras, formaría la ventaja mayor medioambiental y sanitaria para nuestras sociedades. De esta forma, según un escenario de referencia establecido de aquí a 2050, la mortalidad mundial podría reducirse de 6 a 10%, y las emisiones de gas de efecto invernadero de 29 a 70% con relación a un escenario “business as usual”.

Además, las ganancias económicas provocadas son estimadas entre 1 y 31 mil millones de dólares, lo que equivale hasta un 13% del Producto Interior Bruto mundial de 2050.

Alimentación e impronta ecológica

Optar por un régimen alimenticio basado en frutas y verduras reduce la presión de la agricultura sobre la ocupación del suelo, asegurando el acceso a alimentos sanos, asequibles y capaces de responder a una población mundial creciente. En efecto, el 30% de las tierras emergidas de nuestro planeta se utilizan para la ganadería y la alimentación del ganado, es decir que son muchos territorios arrancados a la naturaleza y cuya biodiversidad es esencial para mantener los equilibrios ecológicos.

Alimentación y cambio climático

Nuestra alimentación es responsable de más de un cuarto de la emisión de todos los gases de efecto invernadero, e incluso de un 80% de las emisiones para ciertos gases. Por esta razón, nuestras elecciones alimenticias diarias tienen un impacto muy fuerte sobre el aumento de temperaturas y los cambios climáticos asociados, mucho más que las opciones tecnológicas previstas para atenuar los efectos de los cambios climáticos, de las energías renovables y de la geoingeniería climática.

Alimentación y riesgos para la salud

Un alto consumo de carne roja y transformada, pobre en frutas y verduras, representa un factor de riesgo importante para la salud. En efecto, este tipo de régimen alimenticio está en el origen de una mortalidad precoz sustancial en la mayoría de las regiones del mundo, concretamente por culpa de enfermedades crónicas.  Estos estados patológicos representaron aproximadamente el 60% de fallecimientos por enfermedades no transmisibles, y aproximadamente el 40% de las muertes en el mundo en 2010.

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