Francia y la huella de carbono

Cada vez más países se preocupan por las cuestiones ambientales especialmente por las emisiones y comienzan a tomar medidas para regularlos.

Para conocer más sobre la cantidad de emisiones se utiliza la huella de carbono como un indicador y una forma de cuantificar la cantidad de dióxido de carbono que se produce en cada actividad.

Francia aprobó una ley que obliga a partir del 2011 a todos los importadores de alimentos y derivados a brindar información sobre las emisiones de gases de efecto invernadero que se produjeron con la producción, manufacturación y transporte de los productos que entren al país.

Se comienza por el sector alimenticio ya que es uno de los que menos regulaciones tienen con respecto al impacto ambiental que generan.

Es de esperarse que otros países realicen regulaciones o acciones similares para motivar y fomentar la medición y reducción de la huella de carbono a nivel industria y comercial.

El etiquetado mostrando la huella de carbono del producto también comienza a aparecer en las góndolas de varios países europeos como una forma de informar a los consumidores sobre el origen y trazabilidad del producto.

Además generar un efecto rebote ya que para los países que exportan a este mercado también deban comenzar a analizar su huella de carbono para reducirla.

Todas las actividades producen un impacto en el medio ambiente pero lo que se busca es que cada sector se preocupe en buscar y utilizar modos de producción, técnicas y tecnologías limpias para reducirlo notablemente.

El utilizar energías renovables baja muchísimo las emisiones por lo que la huella de carbono es mas baja.

Los sectores productivos de todo el mundo deben ir tomando medidas para reducir sus impactos ambientales si quieren seguir siendo competitivos en el mercado ya que los consumidores quieren productos menos contaminantes, reduzcan el uso de energías  y sean más amigables con el medio ambiente.

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