Biólogo de Stanford avisa de estar ante la era “Defaunación en el antropoceno” o la sexta extinción en masa

Universidad de Standford

La existente biodiversidad, el producto de 3500 millones de años de evolución basada en el ensayo y en el error, es la mayor en la historia de la vida. Pero estaríamos ante la llegada de un máximo. En un nuevo estudio lanzado desde la revista Science, un equipo internacional de científicos avisan de la pérdida y el declive de los animales, contribuyendo a lo que parecen ser los primeros indicios del sexto evento de extinción masiva biológica.

Desde el año 1500, más de 320 especies de terrestres vertebrados se han extinguido. Las poblaciones de las existentes especies indican que un 25 por ciento están siendo reducidas. La situación es bastante similar a la vida animal invertebrada. Y, mientras anteriores extinciones fueron causadas por catástrofes medioambientales o el impacto de grandes asteroides a la tierra, esta vez podría ser asociada a la actividad humana, una situación que Rodolf Dirzo, profesor de biología en Stanford, designa como la era “‘Defaunación en el antropoceno“.

En los vertebrados, del 16 al 33 por ciento de todas las especies están en estos momentos en peligro. Los animales más grandes, descritos como megafauna y que incluye a elefantes, rinocerontes, osos polares y otras especies a lo largo y ancho del planeta, están ante el tiempo con el mayor ratio de declive, una tendencia que es idéntica a eventos previos de extinción en masa.

Los animales más grandes tienden a tener un menor ratio de crecimiento de la población, aparte de que necesitan áreas mayores para mantener viable su población. Su mayor tamaño también les convierte en los objetivos favoritos de caza por los humanos.

Aunque estas especies representan un porcentaje bajo de los animales en riesgo, su pérdida tendría efectos secundarios que podrían desestabilizar a otras especies, y en algunos casos, a la propia salud humana.

Buffalo americanos

Dirzo mantiene que: “donde haya una alta densidad de población humana, hay un índice alto de roedores y niveles altos de patógenos, lo cual incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades ¿Quién hubiese pensado que solamente la defaunación tendría todas estas dramáticas consecuencias? Esto también puede ser un círculo vicioso“.

Los científicos también detallaron como está pasando esto mismo en la defaunación de los invertebrados. La población humana se ha doblado en los pasados 35 años. En el mismo periodo, el número de animales invertebrados, tales como mariposas, arañas y gusanos ha disminuido en un 45%.

Hay que tomar en cuenta que los insectos polinizan el 75 por ciento de las cosechas de todo el mundo, lo que es un 10 por ciento del valor económico del suministro de alimentos. Los insectos tienen un papel crítico en el ciclo de los nutrientes y la descomposición de los materiales orgánicos, lo cual ayuda a asegurar la productividad del ecosistema. Mismamente en los Estados Unidos, el valor del control de plagas por depredadores locales llega a una estimación de 4500 millones de dólares anuales.

En lo referente a las soluciones, Dirzo mantiene que son complicadas. Reducir inmediatamente los ratios de cambio de hábitat y sobreexplotación ayudaría, pero esos intentos necesitarían ser llevados a situaciones y regiones individuales. Dirzo dice: “tendemos a pensar acerca de una extinción como la perdida de especies de la faz de la Tierra, y es muy importante tomarlo en cuenta, pero hay una gran pérdida del funcionamiento de ciertos ecosistemas en los cuales los animales juegan un rol central que necesita ser tomado muy en cuenta también“.

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