Entorno insalubre: 12,6 millones de muertes al año

Insalubridad

Según las nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, 12,6 millones de personas murieron en 2012 por el hecho de haber vivido o trabajado en un entorno insalubre, y esto representaría cerca de un cuarto de las muertes de todo el mundo. Los factores de riesgo medioambientales, como la contaminación del aire, del agua y del suelo, la exposición a sustancias químicas, el cambio climático o la radiación ultravioleta, contribuyen a que aparezcan más de 100 enfermedades o traumatismos.

La segunda edición del informe Prevenir la enfermedad gracias a un entorno sano es una actualización de la edición de 2006 y presenta los últimos datos disponibles sobre la relación entre entorno y enfermedades, y sus efectos devastadores en la salud planetaria. Este estudio exhaustivo se basa en el impacto de los riesgos medioambientales en más de 100 enfermedades y traumatismos. Algunos de estos factores medioambientales son muy conocidos, por ejemplo el agua sucia para el consumo, la falta de salubridad, la contaminación del aire, y el uso de ollas en lugares cerrados, mientras que otros son menos conocidos como por ejemplo el cambio climático.

Según el informe, el 23% de la mortalidad mundial encuentra su origen en los factores del entorno. Los niños y las personas mayores son las más expuestas a los riesgos del entorno, su impacto es máximo en los niños con menos de 5 años y en las personas con edades comprendidas entre los 50 y los 75 años. Una mejor gestión del entorno permitiría salvar cada año 1,7 millones de niños, menores de 5 años. Y también permitiría salvar a 4,9 millones de personas con edades comprendidas entre los 50 a los 75 años. Las infecciones de las vías respiratorias inferiores y las enfermedades diarreicas afectan principalmente a los niños menores de 5 años, mientras que las enfermedades no transmisibles afectan principalmente a las personas mayores.

Las principales causas de las muertes relacionadas con el entorno

Según el informe, la inmensa mayoría de muertes relacionadas con el entorno son debidas a enfermedades cardiovasculares como los accidentes vasculares cerebrales y las cardiopatías isquémicas.

Desde la publicación de la primera edición, hace 10 años, 8,2 millones de muertes provocadas por enfermedades no transmisibles son atribuibles a la contaminación del aire. Los accidentes vasculares cerebrales, las cardiopatías, el cáncer y las afecciones respiratorias crónicas representan hoy en día cerca de dos tercios de las muertes relacionadas con causas medioambientales.

Igualmente se constata una bajada en el número de muertes provocadas por enfermedades infecciosas, como las enfermedades diarreicas y el paludismo, normalmente relacionadas con la falta de agua, una falta de salubridad y la mala gestión de los residuos. Esto se explica principalmente por una mejora del acceso al agua potable y a los medios de saneamiento, así como por un mejor acceso a la vacunación, a las mosquiteras impregnadas de insecticidas, y a los medicamentos esenciales.

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