En Francia el grisú es una alternativa al gas de esquisto

gaspipe

En el subsuelo francés, el gas de esquisto, hoy en día prohibida su explotación, no es la única alternativa a las fuentes clásicas de hidrocarburos. Presente en las antiguas cuencas mineras de Lorraine y del Nord-Pas-de-Calais, el gas de carbón sería una pista prometedora por algunos años. El tan temido grisú podría ser útil, durante el tiempo de la transición energética.

El equivalente de unos diez años de consumo nacional de gas, es decir unos 370.000 millones de metros cúbicos: es la cantidad de gas de carbón que contendrían los subsuelos de estas zonas de Francia, según las estimaciones confirmadas por el Instituto Francés de Petróleo.

Este gas “made in France” compuesto de más del 90% de metano, es hoy en día objeto de estudio. Presenta la última posibilidad de producir gas en Francia desde que la fracturación hidráulica fue prohibida.

En realidad se trata de una forma de contribuir a la independencia energética de Francia, que tuvo que importar la casi totalidad de su gas en 2013, y garantizar la transición energética hacia un modelo que integre más las energías renovables. Un permiso de explotación ha sido concedido por el Estado a la empresa australiana EGL con el fin de determinar las posibilidades y las condiciones de su explotación.

Te puede interesar

Escribe un comentario