Electricidad solar incluso por debajo de las nubes

Nubes

En la isla de la Reunión, un sistema de almacenamiento de electricidad en las baterías permite realzar la producción de energías renovables, solar pero también eólica, anticipando los caprichos de la meteorología. En un territorio todavía muy dependiente de las energías fósiles y donde el clima es soleado pero muy cambiante, esta tecnología muestra todo su potencial.

Confrontada al aislamiento y al crecimiento de sus necesidades en energía, principalmente cubiertos por importaciones de productos fósiles, la isla de la Reunión, en medio del Océano Índico, busca desde hace varios años optimizar la explotación del sol, del viento, del mar, de la geotermia y de la biomasa. Los residuos agrícolas procedentes del cultivo de la caña de azúcar, utilizados como combustible para las centrales térmicas, se añade a la energía térmica del mar, que explota la diferencia de temperatura entre las aguas de la superficie, elevada en este clima tropical, y la de las profundidades, a más de 1.000 metros.

En esta isla ventosa y soleada, las eólicas y las granjas fotovoltaicas han comenzado a crecer, concretamente la gran central solar de Saint-Denis-de-la-Reunión. Pero estas energías renovables son por esencia intermitentes y particularmente en esta isla, donde la meteorología es caprichosa, cambiando rápidamente en el tiempo y en el espacio. Entre la costa y las montañas, entre el oeste y el este, el tiempo puede ser muy diferente. En un mismo lugar, el cielo azul de la mañana puede dejar sitio a mediodía a una bruma aparentemente tenaz y luego volver a lucir el sol por la tarde.

Unos paneles solares tendrán por lo tanto una producción errática. Una solución es el almacenamiento en baterías de litio-ion en los momentos de sobreproducción. La electricidad generada por la granja fotovoltaica o el parque eólico se restituye cuando la demanda es superior a la oferta.

Este almacenamiento se califica como inteligente, porque va pilotado por un sistema informático conectado a una estación meteorológica capaz de estimar las variaciones de luz y de viento en un espacio de 24 horas. Es posible así atenuar, por anticipación, los picos y los valles de la producción.

Esta solución, que compensa la intermitencia fotovoltaica y eólica, es algo emblemático en los progresos en cursos para el uso de energías renovables. Particularmente adaptada a una isla soleada y aislada, puede inspirar dispositivos utilizables en el continente.

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