El uso adecuado de una secadora en el hogar

 Secadora

La secadora calienta la ropa para transformar el agua en vapor que después atraviesa el conducto de ventilación. El riesgo a largo plazo es que se vayan acumulando pequeñas pelusas de los tejidos en el filtro. Esto termina reduciendo de forma considerable el flujo de aire y obliga a la máquina a funcionar de manera más intensiva para secar la ropa.

El coste del funcionamiento de la máquina será más elevado y los posibles fallos de la secadora corren el riesgo de presentarse antes de tiempo. Conviene saber que muchos incendios están relacionados con las secadoras, lo que implica estar especialmente vigilantes.

Debéis tener cuidado con retirar convenientemente las pelusas de los tejidos de forma regular, limpiando el filtro después de cada uso. Si no estáis tranquilos, podéis pedir ayuda a un técnico para que compruebe el estado de los filtros y conductos. Comprobad bien que se han eliminado todas las pelusas de la máquina, y de aquellos recovecos donde suelen acumularse, como el fondo de la secadora, la boca de los filtros, y alrededor de la puerta.

Si fuera posible, conviene más instalar tubos de metal que de plástico o vinilo. El conducto de ventilación debe ser lo más rectilíneo posible.

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