El tráfico amenaza la supervivencia de especies protegidas y elefantes

Elefantes

Tan sólo se encuentra a pocos minutos en barco de esa gran tienda blanca en la que unos 40 representantes de Estado y de organizaciones no gubernamentales apuestan por su suerte. Junto al río Chobe, al norte de Botswana, familias de elefantes se encuentran en un remanso de paz.

Invitado a la II Conferencia Mundial sobre el tráfico de especies protegidas que tuvo lugar el 25 de marzo en Kasane, Botswana es figura de excepción en África donde la caza furtiva mata a manadas enteras de elefantes. El número de elefantes  se ha multiplicado por tres en 30 años en este país enclavado de África austral, gracias a una política anti caza furtiva eficaz.

A la inversa, esta población ha caído en un 15 por ciento en el continente desde hace casi 10 años. Unos 20.000 a 30.000 elefantes se matan cada año. La caza furtiva y el comercio de especies protegidas alcanza niveles sin precedentes, así lo ha dicho el presidente de Botswana en la apertura de la Cumbre. Y está claro que si no se establece una acción decisiva para combatir el tráfico de estos animales salvajes, la capacidad de muchas especies emblemáticas para sobrevivir se verá gravemente comprometida, su extinción puede convertirse en una posibilidad real.

Además del elefante, el rinoceronte y el tigre son dos especies que están en el punto de mira de los cazadores furtivos.

Te puede interesar

Escribe un comentario