El océano Ártico se hace corrosivo para ciertos organismos marinos

Ártico

El océano Ártico se acidifica más rápidamente que lo que se creía. Cerca del 20% de la cuenca canadiense está bajo saturada de aragonita, un mineral esencial para la formación de las conchas y esqueletos de múltiples organismos. Un equipo americano identifica el deshielo de la banquisa como la causa principal de la aceleración de la acidificación.

El océano absorbe 45% del gas carbónico inyectado en el atmósfera por la combustión de energías fósiles. Regula la influencia del hombre sobre el clima, pero se acidifica. El CO2 que capta en la superficie es transformado en ácidos carbonatados (bicarbonatos, carbonatos y dióxido de carbono disuelto).

De esta forma, cuanto más carbónico capta, más ácidos produce. En razón del declive de la banquisa, el océano Ártico está cada vez más en contacto con el atmósfera. Las aguas de la superficie bombean pues cada vez más carbono, y a mayor rapidez de lo que se pensaba.

En un estudio aparecido en la revista Plos One, un equipo americano demuestra que el 20% de la cuenca canadiense se ha vuelto corrosiva por culpa de los minerales carbonatados. En otros términos, la cuenca ha alcanzado un umbral de acidez por el cual los minerales como la argonita se disuelven.

Más información – Los océanos más ácidos favorecen el calentamiento climático

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