El fenómeno de El Niño atípico

El Niño

Podríamos pensar que el fenómeno de El Niño se está desarrollando en el cinturón ecuatorial del Océano Pacífico, y este y será comparable al de 1997, pero algunas previsiones siguen siendo prudentes. Varios rasgos distintivos y curiosidades raramente observadas anteriormente dan testimonio de una dinámica diferente.

El fenómeno de El Niño se ha convertido mundialmente célebre desde el episodio de 1997-1998, considerado como el más potente registrado. Cada dos o tres años, el calentamiento de las aguas observado en el centro del Océano Pacífico, principalmente en la línea ecuatorial del Este, tiene consecuencias meteorológicas en estas regiones de América Central y del Sur.

Según la intensidad, la anomalía se extiende a todo el continente en grados variables. Los habitantes de California y de los Estados del sur de Estados Unidos se acuerdan de inundaciones, deslizamientos de terreno, y de tornados que arrasaron aquel invierno, de esto hace 18 años. En el mismo momento, en el centro del país, la población se beneficiaba de una suavidad excepcional que hizo que se ahorraran importantes cantidades de dinero en calefacción.

Para esta secuencia de 2015 que acaba de abrirse, varios especialistas han anunciado que sería tan intensa como la de 1997, teniendo en cuenta las imágenes satélites de la NASA que datan de comienzos de noviembre. La extensión de agua caliente en el Este del Pacífico puede ser muy similar a la de aquel periodo, pero en realidad, si se examinan las premisas a lo largo de los meses anteriores, no hay tantos parecidos.

El actual fenómeno de El Niño comenzó a desarrollarse hace 18 meses a lo largo del Ecuador y todavía no ha desaparecido. De hecho, a lo largo del decenio de 2000, los precedentes episodios de El Niño aparecieron con más frecuencia en el centro del Pacífico, una curiosidad que le valió el nombre de El Niño modoki, que se puede traducir por “más o menos”. Es decir que se parece “más o menos” a El Niño, pero realmente no es uno, en el sentido clásico del término. Y las consecuencias no son exactamente las mismas tampoco.

Te puede interesar

Escribe un comentario