El declive de la banquisa ártica podría degrada el clima

 Ártico

El deshielo acelerado de la banquisa ártica no sólo modifica el entorno polar. Cada vez más estudios tienden hacia la idea de que el deshielo estival del mar perturba la circulación atmosférica y juega un papel en el desarrollo de los acontecimientos climáticos extremos en las latitudes medias.

La banquisa ártica pierde un 8% de su superficie total cada diez años desde los años 1980, pero estos últimos años, su declive se ha acelerado. El 16 de septiembre de 2012, el hielo de mar se extendía sobre 3,31 millones de km2, es decir la mitad de la superficie estival media desde 1981 a 2010, y se inscribe como un récord de fundido jamás registrado.

En paralelo, este último decenio ha visto cómo emergía una serie de acontecimientos climáticos extremos en el hemisferio norte. Verano extremadamente cálido y árido en Rusia en el 2010, sequía excepcional en los Estados Unidos el pasado verano, pero muy húmedo en Corea y en Japón, y una serie de veranos de carácter húmedo en el Reino Unido. Hoy en día, existe una discusión científica sobre las causas y efectos.

El declive de la banquisa podría beneficiar la circulación atmosférica y favorecer así el desarrollo de acontecimientos extremos. Unos estudios anteriores pusieron en evidencia las correlaciones estadísticas entre las modificaciones de la circulación atmosférica y el declive de la banquisa ártica. Pero las relaciones directas de causa y efecto son desconocidas, y rechazadas por algunos. El debate es intenso, y todavía no está cerrado.

Más información – El océano hace fundir el Antártico por debajo

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