E renovables I

Quizás en los alrededores del 2015 en vez benzina repostaremos  metanol o algún otro combustible no derivado del petróleo. Pero no hay duda de que en menos de diez años se verán por las carreteras coches con motores que no hacen ruido, que no contaminan y que no utilizan derivados del petróleo.
No es sólo que los combustibles actuales acabarán algún día. La necesidad de buscar una alternativa a los vehículos con motores de combustión se debe a que en los países industrializados, el automóvil es responsable de la mitad de la contaminación urbana y menos de una cuarta parte de los gases que producen el efecto invernadero. En ciudades como Los Ángeles (California-EEUU) o México, el aire es casi irrespirable.

Algunas de las alternativas son: los coches eléctricos, los coches híbridos, los coches que funcionan mediante la pila de combustible y otros combustibles alternativos como por ejemplo los gases licuados del petróleo (GLP), el gas natural, el metanol y el hidrógeno.
Nosotros nos centraremos en aquellos que utilizan el hidrógeno y el metanol:

¿Una batería que no presenta problemas de autonomía ni de tiempo de recarga? El sueño de ecologistas y científicos puede hacerse realidad gracias a la pila o célula de combustible.

La idea surgió a finales de los años sesenta cuando el programa espacial de los EE UU buscaba fuentes de energía para sus naves Gemini y Apollo. Se trata de hacer reaccionar oxígeno e hidrógeno para que se forme agua y electricidad. Por eso hay un par de electrodos separados por un electrolito impermeable para los dos gases, pero no por los átomos positivos de hidrógeno, que lo atraviesan dejan la carga negativa en el ánodo.

Fuente: e renovable

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