¿Cómo recuperar y reciclar las pilas usadas?

Pilas

Desde 1991, las pilas están consideradas en Europa como residuos peligrosos. Pero conviene conocer antes de nada cuál es la composición de una pila. Conviene saber que las pilas contienen metales pesados tóxicos y nocivos para el medio ambiente, y que representan la parte más contaminante de los residuos del hogar, y sobre todo es peligroso encontrarlas en la naturaleza.

Si las pilas se tiran con la basura ordinaria, contaminan el conjunto de los residuos últimos de la fábrica de incineración. Las sustancias que no pudieron ser retenidas por los filtros se concentran en el aire, el suelo y el agua, y a medio plazo, corre el riesgo de formar un peligro para la vida de los seres humanos, de los animales y de las plantas.

Además, las pilas están formadas de recursos que no son renovables, que conviene preservar y evitar extraer del medio natural. De ahí el interés por recuperar estas materias primas y reutilizarlas en la industria para producir de nuevo otras pilas y productos como las carrocerías de vehículos.

Reciclar las pilas

Los fabricantes e importadores de pilas tienen la obligación de recuperar y eliminar las pilas al final de su vida, recogidas en los distribuidores de las calles. El reciclaje de las pilas permite en un primer tiempo economizar en materias primas. El tratamiento de 100 toneladas de pilas usadas permite la recuperación de:

  • 33 toneladas de zinc, utilizado en la fabricación de techumbres y canalizaciones, 24 toneladas de aleación de níquel y de hierro que permite fabricar acero inoxidable que luego encontramos en las carrocerías de los coches,
  • 3 toneladas de plomo, cobre, cobalto y otros metales empleados de nuevo en la industria,
  • 40 toneladas de materiales que todavía no están valorizados como el manganeso, el grafito, plásticos, papel y residuos.
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