Combatir la obsolescencia programada

 Obsolescencia

La obsolescencia programada es una estrategia, por desgracia, corriente entre las empresas que consiste en programar “la muerte prematura” de sus productos. Esto obliga a los consumidores a comprar uno nuevo. Existen algunos medios para combatir este círculo infernal de la obsolescencia programada.

La obsolescencia programada o planificada es el proceso por el cual una empresa pone en marcha, desde la fabricación del producto, una estrategia con el fin de reducir la duración de vida del producto o su atractivo tecnológico. De esta forma crea permanentemente en el consumidor una necesidad de volver a comprar un nuevo producto para sustituirlo.

Dicho de otra forma, estos productos de consumo, normalmente productos high-tech, están previstos para dejar de funcionar o pasar de moda después de un cierto tiempo (corto) de uso, con el fin de forzar al consumidor a reemplazarlo. Esta técnica se suele utilizar por los fabricantes de aparatos electrónicos (ordenadores, teléfonos, consolas, etc.) y electrodomésticos.

La obsolescencia programada es doble: puede ser funcional, cuando el producto terminar por dejar de responder a los nuevos usos esperados, por razones técnicas (ejemplo de incompatibilidad con los nuevos equipos), reglamentarios y/o económicos.

Puede ser de evolución, cuando el producto termina por dejar de responder a las necesidades del usuario que desea adquirir un nuevo modelo por el hecho de la evolución de las funciones o del diseño.

Más información – El reto de gestionar desechos electrónicos

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