Células solares orgánicas, de camino hacia el desarrollo industrial

 Paneles solares

Las células fotovoltaicas son baratas, ligeras y fáciles de fabricar: es la pista que explorar científicos franceses que han conseguido sintetizar de manera sencilla una simple molécula activa sin ayuda de catalizadores metálicos. Se trata de una nueva etapa hacia un desarrollo industrial.

Las células solares orgánicas (CSO) abren vastas posibilidades de extensión de aplicaciones de la conversión fotovoltaica, sacando partido de la plasticidad y de la ligereza de los materiales orgánicos. Sin embargo, el interés potencial mayor de las células solares orgánicas reside en una reducción drástica del coste de electricidad fotovoltaica con relación a las células a base de silicio.

Una célula solar orgánica se basa en la creación de una interunión en la interfaz de dos materiales respectivamente donantes y receptores de electrones. El beneficio mayor de los materiales activos orgánicos reside en la posibilidad de puesta en marcha por vía húmeda, lo que permite reducir considerablemente los residuos de carbono en la fabricación con relación a la filial de silicio.

La intensa competencia internacional fotovoltaica orgánica ha conducido a hacer de la eficacia de conversión el criterio casi exclusivo de evaluación de la investigación. Sin embargo, esta carrera hacia el rendimiento a todo precio conlleva la investigación en una dirección que parece alejarse de los criterios deseables para un real desarrollo industrial.

En realidad, el aumento impresionante de rendimiento obtenido en un lapso de tiempo relativamente corto, ha movilizado una sofisticación creciente de la tecnología de los dispositivos y de la química de los materiales.

 

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