Australia repelió el impuesto al carbón, ahora las emisiones han aumentado considerablemente

Australia impuesto carbón

Ya en 2011, en Australia se quiso imponer un impuesto al carbón para que así se pudiera paliar el problema del cambio climático. El impuesto finalmente se llevó a buen término y las emisiones empezaron a desfallecer en los dos siguientes años.

El problema viene desde los propios votantes al partido que impuso este impuesto, lo que conllevó a ser una medida muy impopular entre el ciudadano de pie. Así que, en julio de 2014, un nuevo gobierno elegido quitó el impuesto. Al mismo tiempo, las emisiones de dióxido de carbono desde lo que es el sector eléctrico han aumentado y están a punto de batir todos los récords.

El impuesto de 2011 llevó a cargar a los habitantes del país con 23 dólares por cada tonelada de dióxido de carbono emitida. Esto cubrió el 60 por ciento de la economía de Australia incluyendo a las plantas de energía. Una de las soluciones fueron llevadas a cabo en julio de 2012 cuando el sector de la electricidad se decidió en reducir la emisión de carbón quemado pasando a lo que es la generación de energía hidroeléctrica. Un 9% de emisiones de dióxido de carbono se vieron reducidas desde el sector de las eléctricas en los primeros 6 meses desde que el impuesto entrara en efecto.

Después de que en julio de este año se eliminara este impuesto, las emisiones han vuelto de nuevo a aumentar en cantidad proporcional. En teoría, Australia ha estado intentando reducir las emisiones en un 5 por ciento de los niveles del año 2000 para el 2020. Recientemente el gobierno puso sobre la mesa 2250 millones de dólares con los cuales pagará a las compañías que se conviertan en energéticamente eficientes. Pero aun así, han sido recibidas críticas diciendo que estos fondos son demasiados inefectivos para que sean una diferencia real.

Sea como fuera, hay que buscar soluciones si los países no quieren enfrentarse a la problemática de la energía nuclear.

 

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