Argentina mira al viento para encontrar la respuesta a los problemas de su energía II

Otros beneficios de la energía eólica son una diversificación de las fuentes de energía, menos dependencia de los combustibles fósiles y una mayor estabilización de los precios de la energía, que a la larga, beneficiaría a la economía en su conjunto. El uso de la energía eólica también ayuda a crear nuevos puestos de trabajo de alta calidad, y promueve el desarrollo de las economías regionales más rurales a través de la construcción de parques eólicos fuera de las áreas urbanas. Argentina ha reconocido, desde hace tiempo, los beneficios de la diversificación de su dependencia energética. En la región de la Patagonia, entre mediados de los años 1990 y principios de 2000, se construyeron varios parques eólicos, que están conectados a la red y gestionadas por cooperativas locales de la energía.

La región de la Patagonia se ha vuelto particularmente en el desarrollo  de la energía eólica debido a la dirección, la velocidad y la naturaleza persistente de sus vientos. Además de su capacidad para aprovechar la energía eólica, Argentina es también conocida en la región como un fabricante de la tecnología y los equipos necesarios para la construcción de parques eólicos. En el verano de 2010, el gobierno lanzó una licitación para proyectos por un total de 754 MW, muchos de los cuales fueron proyectos de energía eólica.
En total, 21 empresas presentaron 51 proyectos, una clara señal del creciente interés en el sector de la energía renovable en el país. Como resultado de los diversos proyectos que se estima que más de 7.000 nuevos puestos de trabajo se crearán y 2 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono evitadas.

Así en  Argentina, los planes de los futuros oficiales administrativos, ya hay varios proyectos de explotación o en construcción. Uno de estos proyectos es el parque eólico Vientos de la Patagonia, cuya primera turbina de 1,5 MW está ya operativo. El parque eólico, que se encuentra a 40 km al norte de Comodoro Rivadavia, es reconocido como los aerogeneradores más significativos de energía, con una capacidad total proyectada de 60 MW.

En seis meses un aerogenerador convencional puede generar la misma cantidad de energía que se utiliza para su fabricación, operación, montaje y desmontaje. Hay evidencia de una economía más dependiente de la energía eólica, y ahora a otros países de América Latina tendrían que seguir el ejemplo de la Argentina.

Fuente: icrepq

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