Arabia Saudí agota sus reservas de agua y se dirige hacia la catástrofe

Arabia saudi

Arabia Saudí explota masivamente sus recursos subterráneos de agua, para desarrollar una agricultura inadaptada al origen de un formidable desperdicio. El agotamiento rápido de sus acuíferos corre el riesgo de conllevar una sequía mayor en el país en los próximos años, advierte un antiguo ministro de Agricultura Saudí.

El antiguo vice ministro saudí de Agricultura lanzó la alerta siguiente: “Arabia Saudí corre el riesgo de sufrir una catástrofe si las prácticas agrícolas no cambian. Es imperativo preservar las aguas subterráneas”.

Arabia Saudí es un vasto país con más de dos millones de kilómetros cuadrados, cuya población supera los 30 millones de personas, pero en parte es un terreno desértico. Con menos de 60 mm de lluvia al año, los recursos en agua dulce son frágiles y no renovables porque proceden prácticamente todos de reservas subterráneas. Hay muy pocos ríos y lagos en Arabia Saudí.

De golpe, la disponibilidad de agua renovable del país es inferior a 500 metros cúbicos por persona y por año, una situación de estrés hídrico.

Arabia Saudí utiliza de media 5.100 litros de agua por persona y por día, ya que el 66% esta importado, y esto es muy superior a lo que cualquier país de la Unión Europea utiliza. Este indicador permite medir las necesidades de agua de una población para hidratarse, por supuesto, pero también para la agricultura, para producir bienes, energía, etcétera.

No obstante, Arabia Saudí malgasta sus reservas de agua en proyectos no sostenibles, concretamente agrícolas. En efecto, las reservas de agua subterránea disminuyen a un ritmo alarmante, el 40% del agua desperdiciada procede del subsuelo.

La crisis del agua procede en gran parte de la decisión por introducir masivamente el cultivo de trigo en 1983. Si finalmente el Gobierno prohibió el cultivo del trigo, estas explanadas de terreno son ahora cultivadas para producir forraje para la alimentación animal, un nuevo desperdicio mientras que los cultivos destinados al hombre son mucho más eficaces para alimentarse.

Además, los cultivos de olivos y de palmeras de dátiles utilizan grandes cantidades de agua subterránea. En total, el 88% del agua consumida en el país se dedica a la agricultura.

Lo ideal sería adoptar métodos de irrigación a base de goteo, y no utilizar la irrigación por inundación. En pocos decenios, las reservas de agua en la región central de Arabia Saudí serán transformadas en lodazales, y las reservas en la parte Este siguen el mismo camino. Para hacer frente a esta amenaza de sequía, la monarquía absoluta islámica ha comenzado a poner impuestos en el consumo de agua de los habitantes, mientras que los precios del petróleo bajan significativamente.

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