Aceite de hígado de tiburón, un comercio inadmisible

 Aletas de tiburón

El tiburón, en el inconsciente colectivo, reproduce siempre la imagen del peligroso asesino que se come a los hombres. En todo caso, deberíamos tener cuidado con no invertir los papeles: si aquí hay alguna víctima se trata del tiburón. La práctica del shark finning, por ejemplo, que consiste en arrancarle la aleta al tiburón, antes de volver a tirar el animal agonizante al mar, ilustra bien el horror que se le puede infligir a estos escualos.

El comercio de aceite de hígado de tiburón es un fenómeno menos conocido pero igual o más devastador. La asociación Bloom, que actúa para la conservación marina a través de una fuerte sensibilización y una vía de mediación científica de los problemas medioambientales, acaba de lanzar un estudio absolutamente inédito sobre la producción de aceite de hígado de tiburón, que se utiliza mucho en productos de cosmética.

El escualeno, extraído del hígado del tiburón, es un lípido precursor común de las hormonas esteroides, tanto animales como vegetales, y de algunas vitaminas, como la vitamina D. Está presente en muchas membranas celulares garantizando así la fluidez. Particularmente está presente en el aceite de hígado de tiburón, y de hecho su nombre procede de este animal.

Más información – Corea detiene por fin la caza de ballenas

Te puede interesar

Escribe un comentario